Mostrando entradas con la etiqueta Rita Mercedes Chio. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Rita Mercedes Chio. Mostrar todas las entradas

20 febrero 2016

Lengua de fuego



Aniquila el desparpajo de tu desnudez
Los ebrios silencios de mar
El ondular de tus suaves caderas,
Círculos de placer al amar.

La venganza del deseo…
Atollados en el remanso del vino,
La siesta caliente y húmedos besos
Abren en tus muslos, caminos.

Lengua de fuego, el ángel caído
Descontrola con su boca morbosa
La inocencia de un monte oscuro
Y el néctar secreto de tu rosa.




Rita Mercedes Chio
(Argentina)

24 septiembre 2015

POEMA A LA LUNA



Y qué hay de ti, solitaria luna
Redondez de plata sobre las rías
Acuerdo fatal de los enamorados
Menguando el amor, de noche y de día.

Escalofrío del cielo, azul pertinente
Sereno testigo, de una travesía
Te riegan de versos, malditos poetas
Que aman a ciegas y luego te olvidan.

Cofrecillo de acero, para mis penas
 Callado y seguro, el tierno secreto
Mis ojos te tocan, cuando despiertas
A la hora exacta, de recogerlos.

Y qué hay de ti, cuando mi canto
Dispersa el llanto, hacia las estrellas,
Navegas la ruta de los espantos
Perdida moneda, piadosa y serena.

Romántico broche sobre las aguas
Que mojan amores y flores de azahar
Anuncias la noche, sonriente y callada
Un poco doliente, un tanto cansada
De tanta mentira y de tanto rodar…



Rita Mercedes Chio
D. Reservados 






15 julio 2015

"MARFILES" - POESÍA GÓTICA




Marfiles tus huesos, acuñados en la tierra,
buriles entre sombras, espinada primavera.
grabando los pasos, que lentos fugaron
al hambre de flores y oración pasajera.

Un ángel piadoso, eterno a tu lado
Consagra su alas, mohosas y abiertas
A la frágil memoria de lo ya olvidado
A la triste fragancia de la luna llena.

Y mi pequeña alma, que sigue con vida
que ama, que espera, que nunca te olvida
que duerme a tu lado, doblada y sencilla
se niega a caer, en frío lecho de la despedida.



Rita Mercedes Chio 
Argentina

23 junio 2015

EN ESAS TARDES




En esas tardes
donde el encuentro sabe
a fresias abiertas
como dos uvas
sin la piel de la vergüenza
mis pechos se relajan
en tu boca
que alguna vez
le cantara al amor
y a las noches melosas de enero.

En esas tardes
cuando las chicharras lastiman
pensamientos al sol
calientes ráfagas
suspiros adolescentes
el pecado
cae de los frutos maduros
marcados por duendes azules.

En esas tardes
en que me mi falda
se transforma en pétalos
húmedo deshoje
lento laberinto
dedos y piel
con las alas
de la primer mariposa
blanca inocencia de los tilos
columpio mi cuerpo
en el celestial follaje de tus brazos.

En esas tardes
como el jugo de una mora
mancho tu boca escarlata
regada por mis dulces ríos
en el mismo sitio
y a la misma hora.


Rita Mercedes Chio
Argentina






CASTIGO - Tributo a Sor Juana Inés de la Cruz



Presa dentro de mí, a oscuras
solo muros, mentes retorcidas
como una cobarde huida
del amor y la cordura.

Aniden alondras en vuestro ceño
amado secreto tan preciado
en nombre de Dios encendidos
poemas y besos, sobre los leños.

Y fría noche en las penumbras
sin enceres, ni blancas hojas
palabras tiernas y amorosas
dentro de mí, se herrumbran. 

La luna, que es nuestra luna
cómplice inspiración sacra
si ella os abraza, abrazadla
son mis manos y vuestras dunas.

Amada virreina, mi amiga
no preguntéis por mi sombra
voltead ante esta deshonra
como el rayo a las espigas.

Llegarán a ti mis amores
diversos como las frutas
sobre la brisa su ruta
en blancas rosas, colores.

Y cuando arribe el momento
de fragmentar tanta ausencia
serán vuestros labios cadencia
en la roja sal del flagelo.

Oh Señor…qué esperáis?
Soy tu sierva y soy tu esclava
pongo en letras y en palabras
un amor que condenáis.


Rita Mercedes Chio 
(Argentina) 

22 junio 2015

TUS FORMAS - poesía en vídeo.



"HE MUERTO MIL VECES"




He muero mil veces, sobre el hielo de tu sombra
Húmedo pabilo, extrañas imágenes bordando
Secuencias que olvidan, el río, el canto y la alondra.


De dos finas manos, blancas historias se esfuman
Al viento desprolijo del invierno, no ajustan temores
Proclaman amores, gotas de sal en mis ojos, exhuman.


He muerto mil veces, en la siniestra sombra de la luna
En el silencio de tu paraje, extravagante risa de la tierra
En las orquídeas que desvanecen todas juntas y una a una.




Rita Mercedes Chio
Argentina

12 mayo 2015

CANTO AL PLACER




A tu llanura de lunas soleadas,
al tótem que emerge sediento,
placeres de dioses mortales,
orgías de miel y trigales,
bajo el cielo y sobre el viento.


Al sonido de dos almas mudas
que olvidan el tiempo y el mañana
acústica melodía de corazones
que a ciegas y a tientas, cabalgan
en el murmullo de palabras profanas.

Al trigal que sostiene mi cuerpo,
a la mariposa que dulce se posa,
en el húmedo cántaro con esmero
haciendo gemir, meloso y placentero,
los pétalos de mi tibia rosa.





Rita Mercedes Chio

Argentina
Derechos reservados







27 diciembre 2014

MARINERO

                                                                                      


De agua dulce,
de agua salada,
narciso de los mares
la huella de mi playa.

Lenifica la distancia
marimbas, colores, nostalgias.

Abrazo álgido el adiós
en la calidez de tus aguas
soy remanso pasajero
pequeño muelle en la nada.

Mosquetero de mil vientos
pescador de soledades
estoy atrapada en las redes
de tu pelo y tempestades.

Y en el farallón de la tormenta,
luna, blanca enamorada
espera volver a tocarte
con manos dulces o saladas.






Rita Mercedes Chio - Argentina
D. Reservados





   

26 diciembre 2014

PARANOIA

                   


Debe pensar que no me doy cuenta, pero sé que detrás de esas oscuras gafas, no ha dejado de mirarme un solo instante. Alguna que otra vez agacha la cabeza para acomodar un porta instrumento que lleva sobre sus piernas. Un violín, imagino…de tanto trabajar con músicos, puedo asegurar que se trata de un violín.

Rara vez la suerte me acompaña y logro viajar sentada en el subte, aunque a esta hora, era lo más factible. No hay caso…será porque es el último servicio del día. La gente me va desplazando cada vez más para el rincón del vagón, quedando aprisionada entre la puerta que une uno con otro y donde un grupo de chiquilinas, no cesa de cantar y mostrarse los mensajitos de texto de sus celulares. Pero él está ahí, lo siento aunque mire por las oscuras ventanillas y trate de ignorarlo.

No tengo manera de ocultar las cadenitas doradas de mi cuello, que aunque son de fantasía, nadie lo sabe. Con mucho disimulo me quito el reloj, mientras finjo que acomodo algo dentro de mi bolso. El tren se detiene, pocos bajan y siguen subiendo pasajeros. Me doy cuenta que la manifestación de Plaza de Mayo debió haberse desconcentrado en no más de media hora. Entonces, comprendo el aglutinamiento inusual del subterráneo, la multitud que empuja por no quedar en el andén, el olor a transpiración, a perfume barato, a humo. Niños que lloran, madres de pié y él, muy cómodo, sentadito y observándome el señor! Entre los huecos de cada movimiento, ahí sigue, mirándome con su rostro oscuro, el cabello atado en la nuca, la camisa gastada, las manos pálidas y finas como las de un cadáver. Claro que puede llevar un arma en ese roído maletín de artista callejero. De no ser porque estamos en el 2013, diría que camufla una ametralladora.


Las ruidosas jóvenes bajan todas juntas y con ellas, más de la mitad del vagón. No importa, respiro profundo y aguanto el terror que me causa aquellos ojos escondidos tras tan oscuros vidrios. La gente se va acercando a la puerta de salida, en pocos minutos, yo también bajaré del tren y correré hasta la parada del colectivo. Sin soltar el pasamano, busco monedas en mi cartera, para no exponerme en la calle. Las aprisiono con todas mis fuerzas, sin saber cuantas he recogido. Dios! Me uno a los viajeros que están por bajar, mientras él se incorpora parándose detrás de mí.


Comienza el espantoso chillido de los frenos de la locomotora y aparecen las primeras luces del túnel. Falta poco, falta poco, repito con mi mente y no dejo de sudar. Siento su aliento en mi cuello, su cuerpo tambaleante rebotar contra el mío. Busco un rostro en mi entorno y pareciera que nadie mira otra cosa que dos puertas que se abren lentamente en medio de una bocanada de aire fresco que los extrae hacia la libertad. Saco un pie del tren, tan solo un pie y siento que me toma del hombro. Dios! grita mi mente y giro para verlo a tan solo 20cms de mi pánico. Tengo ganas de empujarlo hacia el interior y estoy paralizada. Quiero golpearlo y no puedo mover los brazos. La gente me lleva por delante, se aleja, las puertas de la formación vuelven a cerrarse, trato de despegar mis labios para pedir auxilio y es ahora escucho su voz – Alguien puede ayudarme? Soy no vidente…- Con el violín debajo del brazo, abre lentamente un blanco bastón plegable y sonríe apacible, en señal de agradecimiento.



Rita Mercedes Chio - Argentina
D. Reservados 

A LA PARTIDA DE SOR JUANA



Hubo la rosa,
bajar su mirada
en presta conciencia,
incienso y mirra
ahumando la muerte
nublando la plaga.

Nauseabundo lecho
donde posa su cuerpo
harapos de gasa,
finas memorias
en la blancura laxa.

Dios de los abriles
en el número diecisiete
puso un manto, oro y marfiles
en la humedad de su frente.

María Luisa de Paredes
secreto llanto de la alondra
Sor Juana conocerá el cielo?
o seguirá siendo tu sombra…

No hay repique de campanas
ni palomas en alto vuelo
morir de amor o de plaga
pare un poema, en consuelo.

Poema de amor bajo tierra
cenizas de la abadía
gritad los versos de Juana
antes que se enferme el día.





Rita Mercedes Chio
Derechos reservados

TRIBUTO A SOR JUANA: "CASTIGO"

                                                                                                      


A SOR JUANA: Castigo


Presa dentro de mí, a oscuras
solo muros, mentes retorcidas
como una cobarde huída
del amor y la cordura.

Aniden alondras en vuestro ceño
amado secreto tan preciado
en nombre de Dios encendidos
poemas y besos, sobre los leños.

Y fría noche en las penumbras
sin enceres, ni blancas hojas
palabras tiernas y amorosas
dentro de mí, se herrumbran.

La luna, que es nuestra luna
cómplice inspiración sacra
si ella os abraza, abrazadla
son mis manos y vuestras dunas.

Amada virreina, mi amiga
no preguntéis por mi sombra
voltead ante esta deshonra
como el rayo a las espigas

Llegarán a ti mis amores
diversos como las frutas
sobre la brisa su ruta
en blancas rosas, colores.

Y cuando arribe el momento
de fragmentar tanta ausencia
serán vuestros labios cadencia
en la roja sal del flagelo.

Oh Señor…qué esperáis?
soy tu sierva y soy tu esclava
pongo en letras y en palabras
este amor que condenáis





Rita Mercedes Chio
Argentina











   


05 septiembre 2014

MEDUSA


Armoniosa danza
Entre afiebrados suspiros
Que en una noche de abril,
Cautivó
Luminiscencias letales
En la desprolijidad
De mi alma.

Bella, transparente
Agua de ríos sin risas
Meces la fragilidad
De la muerte
Cabellera dolorosa
Sobre olas y brisas.

Criatura nefasta
Desnudez cristalina
Como la inocencia
De los puertos abandonados,
Que las gaviotas olvidan.

Mi mano se extiende
Equívoca, lujuriosa
En los tentáculos
De una mirada
Atrapados quedan,
Besos en pieles saladas.
                                                                       


Como arde este amor
Llagado de esperas
En las dolientes noches
Donde bebo tus mareas…

Medusa, realidad o cuento?
Lamo mis heridas
Como lamo de tu cuenco
Un agridulce, arrebato de vida.





Rita Mercedes Chio
Derechos reservados
Argentina

16 agosto 2014

En esas tardes... ( Poema y vídeo)




En esas tardes
donde el encuentro sabe
a fresias abiertas
como dos uvas
sin la piel de la vergüenza
mis pechos se relajan
en tu boca
que alguna vez
le cantara al amor
y a las noches melosas de enero.

En esas tardes
cuando las chicharras lastiman
pensamientos al sol
calientes ráfagas
suspiros adolescentes
el pecado
cae de los frutos maduros
marcados por duendes azules.
                                                                                                    

En esas tardes
en que me mi falda
se transforma en pétalos
húmedo deshoje
lento laberinto
dedos y piel
con las alas
de la primer mariposa
blanca inocencia de los tilos
columpio mi cuerpo
en el celestial follaje de tus brazos.

En esas tardes
como el jugo de una mora
mancho tu boca escarlata
regada por mis ríos
en el mismo sitio y a la misma hora.




Rita Mercedes Chio
D. Reservados - Argentina 

10 agosto 2014

A mi amada Virreina - TRIBUTO A SOR JUANA INÉS DE LA CRUZ

                                  
                                                                                      
A mi amada Virreina

Miradme señora mía
Veis el temblor de mis manos?
Ellas sacuden cual mariposas
Los restos de mil pecados.

Esparcen un ruego de piedad
Ajeno a todo entendimiento
Ni el viento y la bruma, podrán
Con tan preciado sentimiento.

Llegad a mí sus aromas
Vuestros ojos en mis labios
Oh señor de mis dolores…
Cuanto pesa el blanco atavío.

Tenéis mis sueños y silencios
Que comprendéis amiga mía
Haz con ellos el secreto
De una ruta sin salida.

Rezad por este amor
Que se enreda en vuestra falda
Y si besáis mi boca en flor
Orad antes de besarla.

La cruz que aquí me acompaña
La pluma y el candelabro
Entre sombras se enmarañan
Pudorosos en el abrazo.

Amada Reina mía
Agua fresca de montaña
Habéis regado complaciente                                    

El lirio de mis entrañas.

Llevadme hasta vuestro pecho
Acariciadme sin las manos
Mañana sumiré mi arrogancia
En penitente desgarro.





Rita Mercedes Chio Isoird
D. Reservados - Argentina

17 julio 2014

Poema costumbrista: Hipocresía

                                                                                       
Buen día señora!
Sí, la he saludado…
A pesar de mis pesares
Es la hora de mandados.

Su hiedra ruega por agua
Desnudo sol que calcina
Más allá de la carne,
Secretos que él adivina.

Barre Usted la calzada
Cabizbaja, blanquecina
Ojeras y arrugas veo
Que esconde mi vecina.

Buen día señor Florencio!
Acabo de ver a su reina
No diga que no la conoce...
O acaso en los encuentros
No existen rostros y nombres?

Buen día señor Juez!
Su amada esposa me espera
Dice que no comprende
La panza de la niñera…
Aquí le llevo unas batas
Bordatidas con esmero

Por la manos de mi abuela 
Antes que yo naciera. 

Buen día querida amiga
Acaso vas a la iglesia?
Vaya qué cosa más rara…
Y el pecador, de sentencias.

La puta se ha sorprendido,
Su amante, sin conocerla,
Tu patrón como si nada…
Y un niño que nadie espera.

El Juez, su esposa, mi amiga
Florencio desmemoriado
Trascurre lenta la vida

Sin presente, sin pasado.

Un concierto de chicharras,
Aturde tanta ceguera
Pequeño pueblo de arcilla,
Barro cemento y brea.
Regreso sobre mis pasos

El viento no deja huellas!



Rita Mercedes Chio 
D. Reservados
Argentina

15 julio 2014

Prosa para Anastasia Romanov - ( Con imágenes en movimiento)



Errante zarina, ojos de humo con destellos de cielo. Malezas aferradas a la oscura falda de terciopelo, con encajes desencajados. Pequeña alondra a la que le han destruido su nido de cristal. 



Pestañitas blancas, labios de mora entumecida. Algunas alhajas en tu bolsillo profundo, entre ellas, las fotos del olvido. Nieve sobre los campos de la Rusia amada, con algunas rosas de sangre floreciendo entre la espesura, donde se hunden tus botines de cabretilla blancos.

Cuanto silencio en el bosque que atraviesas con la boca sellada y una capa desgarrando sus hilos de oro. Seguirán tu perfume de niña, los hambrientos lobos de la revolución Volchevique.

Qué es lo que hay allí más adelante? La vida o la historia? Zarina errante…Aún no han florecido tus pechos de seda, más blancos que la nieve que va cubriendo tu rastro. El leñador que observa tu paso, sonríe y no se apiada. Acaso eres la culpable de los arco iris ausentes? Del poder que pasa de mano en mano como una moneda heredada o de las heladas aguas del Volga? Manitos de estepa abandonada. 


Dónde vas con tu corazoncito desbordado dejando entre el follaje, las perlas de tu gargantilla, como migajas de pan que alimentarán espíritus cobardes, salvajes, sedientos de sangre roja-azul-roja.

Ay pequeña mía! Anímate a bailar conmigo el último vals de la vida…Aún conservo algunas gotitas de tu savia en mi cuerpo. Varios de los míos, llorarán esta tragedia que aún no concibes. Solo corres por los miserables caminos de la muerte.

Plomizo cielo destaca la palidez de un rostro, que se niega a elevar la mirada que ya no puede mirar.

Estás exhausta, sabes que si cierras los ojos, no volverás a ver la luz del amanecer y no escucharás las campanas, no verás florecer tu jardín de verano, no festejarás los abrazos que ya no existen.

Nada puedo hacer…Nada pude hacer…abro un vetusto libro y me sonríes inocente desde una eternidad irremediable. Pequeña Anastasia Romanov, solo te han concedido unas horas más de tormento.



Rita Mercedes Chio
D. Reservados - Argentina



Dicen que afuera es primavera

                                                                                                         

A contra viento, avanzo
sobre la huella de veranos olvidables,
aplastando las notas musicales
que fusionaron nuestros cuerpos
expertos en el “para siempre”.

Rastros de sudores y placer
a la vera del camino.
Un corazón herrumbrado
se detiene a la hora exacta
de tu partida. 


Dicen, que allí afuera
de mi propio infierno,
aun es primavera.
Que los amantes se besan
hasta perderse en el tiempo 
y los jazmines presurosos,
se acomodan en finas cabelleras
enamoradas. 

Cual es la puerta?
La que dice entrada
o la que anuncia la salida?
Estoy perdida ante una hoja
llena de letras y vacía de ti.

He comenzado a desgranarme,
como un gigante de arena
a merced de la tempestad.
Y peregrina y exhausta
me arrodillo obediente
ante el rostro en acecho
de un poema en soledad. 



Rita Mercedes Chio Isoird
D. Reservados
Argentina

DE NIÑA A MUJER

                                                                                             

Dulce paloma,
En busca del cielo
almendra fragante
el pequeño instante
en que levantas vuelo.

Te alejas infecta
de amores y sueños
en la orla diminuta
de la abierta fruta
que provoca celos

Mi dulce paloma
organza y mujer
hechizo de luna
sobre aquella cuna
que te vio nacer.

Mejillas cárdenas
juguetes rotos
crayón partido
lavandas y lirios
en la vieja foto.

Pálida alondra
mi niña creciendo
breteles de seda
encajes y penas
que irán floreciendo...






Rita Mercedes Chio

D. Reservados - Argentina

13 julio 2014

Desde que ya no estás

                                                                                                          
                                                                                                         


Aroma de violetas entra por mi ventana...
No sé quien, renueva las flores de mis rincones
La luna se balancea en cuarto menguante
Regando de estrellas, el gris de mis balcones.

Desde que ya no estás,
He vuelto a creer en los ángeles
Amarillas cartas, desatan sus cintas
Con palabras de amor que no mueren

Papeles ajados, caricias escritas.

Amanecer... Un trino en la copa de la haya
Dulce cántaro de efímeros sonidos
Entrelaza mi camino terrenal
Con el sendero de luz, que has elegido.

Desde que ya no estás…
Por tu presencia intacta, brindo.






Rita Mercedes Chio Isoird
Argentina