29 diciembre 2014

ALBA




Lentamente llegará el amanecer
los pasos siguen tímidos a las estrellas
dejan huellas manchadas de luna
húmedas de tenue rocío tempranero;

acuarelas pintan veladuras en horizonte
esperan la luz que aleja las sombras
de la oscura noche; huyen las nubes
apuradas por un hálito fresco, caprichoso.

Resplandece el verde en brocato de flores
se ruborizan las almas al descubrirse juntas
impregnadas por indiscreto haz luminoso
albor arrebatado deja recuerdos en piel errante...

Llega Eos vestida de azafrán hermoso,
¡impele la separación de los amantes!

Nota - Eos: diosa griega de la aurora





Alicia Gómez - Argentina
D.Reservados

27 diciembre 2014

MARINERO

                                                                                      


De agua dulce,
de agua salada,
narciso de los mares
la huella de mi playa.

Lenifica la distancia
marimbas, colores, nostalgias.

Abrazo álgido el adiós
en la calidez de tus aguas
soy remanso pasajero
pequeño muelle en la nada.

Mosquetero de mil vientos
pescador de soledades
estoy atrapada en las redes
de tu pelo y tempestades.

Y en el farallón de la tormenta,
luna, blanca enamorada
espera volver a tocarte
con manos dulces o saladas.






Rita Mercedes Chio - Argentina
D. Reservados





   

Tu sonrisa


Cuando ríes eres un festejo,
Una lluvia de colores,
Nube derramando confetti;
Como el diario atardecer
En el veranos
Que encienden sus estrellas,
Más temprano,
Y le aplaude largamente el mar;
Tu dentadura como pradera de ovejas,
Luce como todo un carnaval;

Si, cuando ríes lo que me aqueja
Me haces olvidar;
El mar se vuelve un espejo
Donde mi cielo le gusta, peinar.








Sergio Garza - México
D. Reservados

LO LLENAS TODO

                                                                            


Lo Llenas Todo

"Así... vas llenándolo todo
Haces huir las ausencias
Como alegra en su rodar el trueno
Al tan sediento desierto...
Que se siente ser un mar
Desbordándose en su sueño".





Sergio Garza - México
D. Reservados

26 diciembre 2014

Me llueve...

                                                                           

Me llueve
por dentro
una lluvia de lagrimas
que caen
sobre mi cielo gris
gotea sin prisa alguna la tristeza
como
sombras destilándose
tengo
en los latidos
charcos de salobre pena empozada
entre las manos
un marchito haz de luz ajada
me revoletean
mariposas desangrándose de color
desde
una fósil rosa las espinas me miran
al sol
el otoño le ha desprendido su ala
más amarilla
a qué fundición
ha ido a parar mi viento
lo han fusionado con quién sabe
cuántos metales
ya no se mueve
como
las aguas de un feliz cantor rio
entonces me pregunto:
¿Qué soplo empujara hacia afuera
de mí el llanto?

No quiero
Mi fe anegada por esta feroz lluvia.

A lo lejos
Escucho los colores de mis versos
Que me dicen
¡Nosotros tenemos sangre de arco iris 

para regar las venas de tu alma!
Yo
Les creo
De no hacerlo, la muerte me coge.



Gustavo Villlanueva. 

Derechos reservados - Perú

VOLARÍA



Volaría sobre las alas de tu cuerpo
vencida mi teoría de la existencia
con un puñado de plumas al viento
las dejaría libres para que sean peregrinas
para que la senda dejen limpia cuando caminas
Por ti frotaría los cielos con el cepillo de cerdas
de tus pestañas bailarinas
esas que cubren tus cuencas cristalinas
esas que recogen de tu mirada lo celeste
y hacen de su horizonte un despliegue de cohetes

Sobre la parte motriz de tu ser
un velero seré lleno de luces
allí las noches avistaré
sobrevolando las nubes grises
guardare la gravitación
tan necesaria para seguir
¡Alguien espera!
¡Leo sus ojos!
¡Ese eres tú!




Luz Ramírez - Colombia
Derechos reservados

PARANOIA

                   


Debe pensar que no me doy cuenta, pero sé que detrás de esas oscuras gafas, no ha dejado de mirarme un solo instante. Alguna que otra vez agacha la cabeza para acomodar un porta instrumento que lleva sobre sus piernas. Un violín, imagino…de tanto trabajar con músicos, puedo asegurar que se trata de un violín.

Rara vez la suerte me acompaña y logro viajar sentada en el subte, aunque a esta hora, era lo más factible. No hay caso…será porque es el último servicio del día. La gente me va desplazando cada vez más para el rincón del vagón, quedando aprisionada entre la puerta que une uno con otro y donde un grupo de chiquilinas, no cesa de cantar y mostrarse los mensajitos de texto de sus celulares. Pero él está ahí, lo siento aunque mire por las oscuras ventanillas y trate de ignorarlo.

No tengo manera de ocultar las cadenitas doradas de mi cuello, que aunque son de fantasía, nadie lo sabe. Con mucho disimulo me quito el reloj, mientras finjo que acomodo algo dentro de mi bolso. El tren se detiene, pocos bajan y siguen subiendo pasajeros. Me doy cuenta que la manifestación de Plaza de Mayo debió haberse desconcentrado en no más de media hora. Entonces, comprendo el aglutinamiento inusual del subterráneo, la multitud que empuja por no quedar en el andén, el olor a transpiración, a perfume barato, a humo. Niños que lloran, madres de pié y él, muy cómodo, sentadito y observándome el señor! Entre los huecos de cada movimiento, ahí sigue, mirándome con su rostro oscuro, el cabello atado en la nuca, la camisa gastada, las manos pálidas y finas como las de un cadáver. Claro que puede llevar un arma en ese roído maletín de artista callejero. De no ser porque estamos en el 2013, diría que camufla una ametralladora.


Las ruidosas jóvenes bajan todas juntas y con ellas, más de la mitad del vagón. No importa, respiro profundo y aguanto el terror que me causa aquellos ojos escondidos tras tan oscuros vidrios. La gente se va acercando a la puerta de salida, en pocos minutos, yo también bajaré del tren y correré hasta la parada del colectivo. Sin soltar el pasamano, busco monedas en mi cartera, para no exponerme en la calle. Las aprisiono con todas mis fuerzas, sin saber cuantas he recogido. Dios! Me uno a los viajeros que están por bajar, mientras él se incorpora parándose detrás de mí.


Comienza el espantoso chillido de los frenos de la locomotora y aparecen las primeras luces del túnel. Falta poco, falta poco, repito con mi mente y no dejo de sudar. Siento su aliento en mi cuello, su cuerpo tambaleante rebotar contra el mío. Busco un rostro en mi entorno y pareciera que nadie mira otra cosa que dos puertas que se abren lentamente en medio de una bocanada de aire fresco que los extrae hacia la libertad. Saco un pie del tren, tan solo un pie y siento que me toma del hombro. Dios! grita mi mente y giro para verlo a tan solo 20cms de mi pánico. Tengo ganas de empujarlo hacia el interior y estoy paralizada. Quiero golpearlo y no puedo mover los brazos. La gente me lleva por delante, se aleja, las puertas de la formación vuelven a cerrarse, trato de despegar mis labios para pedir auxilio y es ahora escucho su voz – Alguien puede ayudarme? Soy no vidente…- Con el violín debajo del brazo, abre lentamente un blanco bastón plegable y sonríe apacible, en señal de agradecimiento.



Rita Mercedes Chio - Argentina
D. Reservados 

Telarañas de olvido



A veces en apacible calma
busco tu cuerpo
desnudas de mi alma las mismas dudas
esos deseos de ti que con punzantes latidos
revuelcan
escondidas telarañas de olvido

Entre tu espacio de brumas
está el mío avasallado de tus aromas.
Vuela paloma salta la ventana ya amaneció
lleva ese laurel de libertad a los puertos de la verdad
allí donde en silencio se rezan jaculatorias agradecidas
dejo en este mismo momento la letanía de un favor
que me cuenta de tu amor de ese sabor a ti
soledades disueltas entre orificios de un panal de abejas
vienen mariposas con alas abiertas a acompañar
traen campanas y hacen de los campos conciertos coloridos

¿Quién dijo que hay olvidos?

No…
son recuerdos que no se quieren ir
estos que solemos repetir
filminas que caminan con el existir
¿Quién dijo que se olvida?
se reviven momentos
que ya murieron inciertos
dejo acá una flor marchita en el umbral
cansada de esperar conmigo
ella como yo suele acariciar
pisadas entre los sauces en soledad.






Luz Ramírez - Colombia
Derechos reservados