08 julio 2014

Incógnita en tu Historia.



           
Cuando pasa la lluvia de tus frases

La tormenta que azota en ocasiones
Esa labor cultivable,
El plantío de tus verdes promesas;
Tu sonrisa luego, se vuelve el arco iris
Que silencia al copioso temporal;
Se desbordan como estrellas fugaces,
Los columpios de tan bella dentadura.

Se convierten además tus nubes
Como barriletes de esperanzas plenas;
Cuando los niños imaginan cosas
Estirando el hilo y aflojando
Contra su amigo y enemigo el viento

Queriendo capturar al menos,
Y tener en sus manos una estrella.
Y yo contemplando la vida perdurable
Como incógnita en la historia de tu vida;
Me deleito solo con saberlo, con pensarte...
Que estás allí tras de mis lluvias...
A un lado de mis tormentas silenciosas;
Parecida al arco iris, y a mi sol de Svalvard.




Sergio Garza.
D. Reservados

El regreso



Mientras en mi tarde cae granizo,
atado un lazo rojo en mi dedo con nudo fijo,
pisando sus propias huellas, ha vuelto a casa,
vislumbrando en el futuro conmigo.

Hubo silencios, hubo ceguera,
ninguno quiso curar alas rotas
sólo la lluvia susurró un réquiem,
porque el viento aguardaba el ocaso.

Tus sueños guardé junto a los míos,
la Luna quebró lagrimas de plata,
las estrellas extraviaron su rumbo,
y el Sol, se fragmentó entre las montañas.

...Y te quedaste...









Claudia Navarro
D. Reservados










06 julio 2014

El ala derecha de la mariposa y vídeo.


                                                                                                     

En la palma de una mano,
agoniza, débil, etérea,
pero no lo sabe.
Es como el tiempo de las alegrías
o el tiempo de las desdichas,
breve, inevitable.

No comprende en qué caso
la eternidad tiene sentido.
A veces,
en unos segundos de amor eterno
o tal vez, en cien años de soledad.

Lo infinito se viste de azul
y grita estrellas en el cosmos.
Es tan vieja como la muerte,
con tan solo unas horas
de vuelo rasante
sobre la piel de los sueños.

No importa quien la contempla,
Dios no detiene los relojes.
Dios equilibra lo que emerge,
lo que nace con aquello
que tan solo se transformará.

Ella en la palma de una mano,
y su ala derecha,
derramando colores 

sobre la calzada.
A escasos metros,
cae abatido un delincuente,
se escucha el chillido
del recién nacido,
la risa del joven enamorado
y el tintineo de escasas monedas
a los pies de un mendigo.

Vida, muerte, destino.

El hombre la observa,
agradece no ser mariposa
y ella no lo sabe.
Suenan las sirenas,
canta un ave 

en el balcón número setenta,
un barrilete se suicida
soltándose de la cuerda
y el niño de la vuelta,
roba algunos centavos
en la fuente de los viajeros.

La vida cae en picada
allí donde su alita perdida 
se mueve a voluntad del viento.
Vuela sola…más,
olvidó su corazón
en la palma de una mano cualquiera.
Vida, muerte, destino.


Rita Mercedes Chio Isoird
D. Reservados 
Argentina

POEMA SIN NUMERAR - De cada maestro, un poco

Tributo a: Sor Juana Inés de la Cruz, Pablo Neruda, Alfonsina Storni, Rubén Darío, Baldomero Fernández Moreno, Joaquín Dicenta   
                                                                    

Puedo escribir los versos
Más locos esta noche...
Seda blanca el papel
Fina letra, su broche.

Oscuras golondrinas
En las 70 flores, de mi único balcón
No sabes que la princesa está triste?
Ni virgen, ni mozuela, no cree en el amor.

Ya no duermo en una cama

Un poco más azul que el mar...
Querer y no poderlo decir
Hace doloroso el amar !

Bajaré la lámpara un poco más

Ahora que la noche está estrellada
Recordar cuanto lo quise
Tal vez, tal vez no sirva de nada

Qué tendrá la princesa?

Harta de que la lleven a río
Hombres necios que juzgáis
Y luego lloráis lo perdido.

Tiritan azules, los astros a lo lejos

Y un poema sin numerar
Guarda el sabor de haberlo querido
Sobre las erizadas olas del mar.


Rita Mercedes Chio Isoird

D.Reservados - Argentina













Bésame



Sí, quiero que me beses,
un beso de amor despavorido,
despavorido de pudores enfermizos,
pudores de quienes son testigos.

Testigos aislantes de emociones,
emociones que siento en mi vientre,
mi vientre que con gritos te reclama,
reclama, ya, que tú me beses.

Y, volvemos a empezar....

Que me beses como quiero ser besada,
besada con húmedos sabores,
de sabores en quimeras de placeres,
placeres informantes que me quieres.

El quererme no es sólo juntar bocas,
las bocas que desesperan por sentirte,
por sentirte cierro mis párpados de prisa,
de prisa cierro el amor con un cerrojo.

Con cerrojos me aferro a lo imposible,
mas de lo imposible nadie ha de nutrirse,
de nutrirme aunque duela no quiero dejarte,
dejarte más bien, en el arte de amarme.



Claudia Navarro
D. Reservados

Al sur de tus ojos


Solo al sur de tus ojos                                                                        
no temo a las profundidades
si el abismo está en tu boca...
ni a la ráfaga en tu aliento
ni a la tempestad desatada
al sentir como tus labios
agitados me desbordan.


Solo al sur de tus ojos
nunca temo a las alturas
si tus cumbres a menudo
me convocan,
ni al viento en las tormentas
ni al relámpago enhebrando
esas luces blanquecinas
entre sombras.

Solo al sur de tus ojos
se funden tu alma y la mía
por amor en una sola
cuando al ser atravesadas
por una noche indeleble
con los astros alineados
la manzana nos devora.

Marcelo Posada

D. Reservados - Argentina

Capricho de duendes


Ansío una piel de porcelana,                                                         
pestañas largas,arqueadas,
ser doncella, ser tu amada,
tu deseo mas soñado
en ésas noches que desvelan...


Trenzar suspiros propios,
con el viento que no espera.

Una fruta en su sazón,
un caldero en su calor,
nada mas darte 
lo que tanto anhelas.

Sólo soy lo que ya fui
resultado de la vida.
Orgullosa,altiva,negada
al llamado de las sombras,
una saeta en la noche,
una ola en el desierto,
una montaña en el mar
el ave de canto muerto.

Soy también la que guarda
ilusiones,anhelos,sueños,
libélula agónica que aletea
en las estrellas sin dueño.

¿Qué nombre tengo yo?
¡Qué importa,ya lo olvidé!
El nombre puede ser Esperanza
o tal vez soy el destino 
que ciego de amor reniega
que otro fuera tu camino.

No somos una elección
que a nuestros pasos llevaron,
tal vez sea un accidente,
una jugada de duendes
lo que nuestras manos unió...
Puede que sea real
o quizás, nunca ocurrió.



Alicia Gómez.
D. Reservados
Argentina



05 julio 2014

EL OLVIDAO - Poema gauchesco

Vaya el hombre a saber,                                        
cuanto cielo hay en su destino
mas si el gaucho es peregrino
y se aparta de la manada,
cualquier tropilla lo manca
en este suelo argentino.

De tanto andar por los campos
embrujao de amaneceres
alguna vez se detiene
pa matear en las fogatas
bordona, poncho y facón
y la foto de una guaina

Dicen que es alma en pena
cuando canta su guitarra
mas los teros no se espantan
al paso del corralero
vaya si es hombre sincero
cuando al decir, nada calla.

De frente mira la vida
sin responder del pasado.
Al trotecito su pampa avanza
apunado de mil amores
solo él descubre colores
con ojos entrecerrados.

Mano firme en la alambrada
tenso el lazo pa la yerra
se va ganado la vida
en cuanto campo atraviesa
es una luz en el monte
un manantial en la sierra

Más… sin rancho, ni gurices
sin tranqueras, ni molinos
sigue haciendo camino
un resero de la vida,
gaucho, patrón y peón
sobre la tierra que anida.

Vaya el hombre a saber...
por qué no conoce el regreso
le dicen el "olvidao"
en voz baja y socarrona
mientras llora su bordona
una vaguala sencilla,
adentro, en la pulpería
se amontonan las guainitas
por un gaucho ojos negros
por un gaucho sin guarida.

Meta camino nomás…
arenal, viento, ventisca
sol del amanecer
suda el lomo del pampita
y el olvidao con su chala
va al encuentro de otra vida.

Naide conoce su nombre,
naide conoce sus sueños
más solo él, siente ser dueño
de esta tierra bendita!

Léxico gauchesco:
Manca: detiene sus patas un caballo por algún problema – (licencia literaria)
Gurices: niños en el norte argentino
Chala: cigarrillo envuelto en hoja de tabaco
Corralero: caballo de corral
Naide: nadie
Vaguala: rubro folclórico lento
Pulpería: lugar donde los gauchos se reúnen
Bordona: guitarra
Guainitas o guainas: mujeres jóvenes.
Matear: tomar mate
Poncho: abrigo del gaucho
Facón: arma blanca, que lleva en la cintura.